Las trufas
Se siguen haciendo una a una y de forma artesanal, como hace más de 65 años, con producto natural, sin colorantes ni conservantes.
La casa
Un negocio familiar que lleva más de 65 años haciendo pastelería en el centro de Burgos. Sin fábrica, sin franquicia y sin más secreto que hacer las cosas despacio y todos los días.


Plaza Vega
En Plaza Vega, a un paso del Arco de Santa María, está el obrador de El Cid. De él sale cada mañana todo lo que se vende en los dos locales.
La receta de la tarta de queso, la de las trufas y la de la Tizona se han ido afinando dentro de casa, tanda a tanda. No hay preparados, no hay producción externa y no hay congelado: lo que hay en la vitrina se ha hecho esa mañana.
Con el tiempo llegó el segundo local en Plaza Mayor, con heladería artesana todo el año. Dos escaparates, un solo obrador.
Recetas de la casa
Se siguen haciendo una a una y de forma artesanal, como hace más de 65 años, con producto natural, sin colorantes ni conservantes.
De mantequilla, como siempre: una receta tradicional de la casa desde hace 65 años.
Nacieron de las manos del abuelo y fueron famosos por salir en la revista La Codorniz. Se siguen haciendo: los tienes en la bollería del día.
Cómo trabajamos

Todo se elabora en Plaza Vega. Ni centrales de compra, ni masas congeladas, ni obradores externos.
Se hornea cada mañana y se vende ese día. Por eso la vitrina cambia y hay producto que se agota.
Precio cerrado antes de confirmar cualquier encargo.
